sábado, 24 de noviembre de 2012

Preguntas retóricas de una luna con insomnio.


Me pregunto qué es la vida. Aparentemente es una cuestión simple, mas no se la pregunto al mundo general sino aquellas personas como yo las cuales un sábado a la noche estamos solos con un té al lado/ café o bebidas varias.

¿Qué es para nosotros la vida? ¿Qué es para aquellos que estamos solos? ¿Para aquellos los cuales no tenemos un gran amor esperándonos en cualquier horizonte? ¿Tiene nuestra vida menor valor que la de aquellos que tienen hijos y un acompañante? 

A veces parece que el oficio de uno no lo es todo y necesitamos darle sentido a la vida con algo. Compartiendo nuestra experiencia con alguien pues, la felicidad que no se comparte no es felicidad. Sin embargo, cuando leo Los Hermanos Karamazov soy feliz. He de considerar que para aquellos solitarios sólo se nos reserva pequeños y efímeros momentos de felicidad. ¿Es así?

¿He de aferrarme a la idea de que todo en las películas es pura ficción creada por las élites para darnos un futuro latente e imposible con el que soñar y mantener nuestra serotonina o he de ilusionarme con la esperanza de que en un lugar remoto (o no tanto) haya alguien esperándome?

Me pregunto, ¿será que aquellos que tenemos un pasajero oscuro en nuestra alma podemos aspirar a esa vida de mágica y perfecta? ¿Cómo alguien con un pasado así puede llegar algún día a hacer feliz a alguien?
¿Cómo alguien que no cree merecerse la felicidad, la consigue?

No creo en la concepción de la felicidad más haya de un mero momento. Un simple instante que se puede alargar a unos minutos y que viene sin ser esperada y se va sin tener tiempo a despacharlo.

El amor. ¿Qué es el amor?















lunes, 19 de marzo de 2012

En noites coma esta, deitada na cama, soa, cunha serie sen xeito nin traza de fondo... as reminiscencias do pasado chegan a miña mente como un gran terremoto que todo o arrastra tras de si.

Penso a estas alturas non moi tardías da miña vida, que foi daqueles cos que compartín a metade dela. Dónde estás? e, sobre todo, por qué semellan non lembrarme? O amor parece afastalos de mín, mais esa non é unha excusa.

Eu cavilo e preocúpome por vós. Sigo aquí, sendo diferente pero sentindo o mesmo.

Aló ides co vento máis a vosa esencia non se irá lonxe de min porque o que vos fostes é o que me fai.

martes, 24 de enero de 2012

caminar de caminares

Cuando se tiene una relación no sólo fortificas tus lazos con X sino que entablas un diálogo -más bien te entablan un monólogo monodireccional- con el mundo. Y bien, todos opinan, todos saben más que tú y lo más gracioso, mejor.

Pues, ante una discusión nos encontramos con que todo se justifica por el "poder del amor". Expresión más absurda posiblemente se puede encontrar. Luego, el amor todo lo justifica. Cualquier reacción.
La lógica es un recurso muy malogrado en esto de lo emocional. Debe por eso, que siempre me va como me va. Y es imposible no sentirse culpable cuando discutes contigo (porque eso de que dos discuten por que quieren es , relativo no, lo siguiente) Y eso es ¿Cuestión de sexos o de personas? Como casi siempre es asunto del individuo. Aunque, claro, yo lo tengo más complicado. ¿El motivo? Intentar ser independiente.

Y parece que en la atmósfera social en la me muevo ser diferente es un problema. Eso de la integración es una patraña. No soy social, no me gustan los halagos ni las historias banales que no vengan de aquellos a los que soy leal y me corresponden. Se pueden decir mil variantes de la misma tópica pero eso de que todo el mundo es bueno... ni siquiera tú que lees esto o yo lo somos realmente. Personalmente, creo que un puro aspecto de amolde. Contrastes compatibles.

Aún así.. pese a todos los que ronden siempre tendemos a levantar una muralla para impedir el paso. Y ahí, yo, difícilmente tengo rival.

Aquí queda la banda sonora del día: CASSIA ELLER