Cuando se tiene una relación no sólo fortificas tus lazos con X sino que entablas un diálogo -más bien te entablan un monólogo monodireccional- con el mundo. Y bien, todos opinan, todos saben más que tú y lo más gracioso, mejor.
Pues, ante una discusión nos encontramos con que todo se justifica por el "poder del amor". Expresión más absurda posiblemente se puede encontrar. Luego, el amor todo lo justifica. Cualquier reacción.
La lógica es un recurso muy malogrado en esto de lo emocional. Debe por eso, que siempre me va como me va. Y es imposible no sentirse culpable cuando discutes contigo (porque eso de que dos discuten por que quieren es , relativo no, lo siguiente) Y eso es ¿Cuestión de sexos o de personas? Como casi siempre es asunto del individuo. Aunque, claro, yo lo tengo más complicado. ¿El motivo? Intentar ser independiente.
Y parece que en la atmósfera social en la me muevo ser diferente es un problema. Eso de la integración es una patraña. No soy social, no me gustan los halagos ni las historias banales que no vengan de aquellos a los que soy leal y me corresponden. Se pueden decir mil variantes de la misma tópica pero eso de que todo el mundo es bueno... ni siquiera tú que lees esto o yo lo somos realmente. Personalmente, creo que un puro aspecto de amolde. Contrastes compatibles.
Aún así.. pese a todos los que ronden siempre tendemos a levantar una muralla para impedir el paso. Y ahí, yo, difícilmente tengo rival.
Aquí queda la banda sonora del día: CASSIA ELLER